El Gerente General de EMAPA, Franklin Flores, fue enfático al señalar el compromiso del gobierno del presidente Luis Arce con la estabilidad del precio de este producto de primera necesidad. «El gobierno del presidente Luis Arce destinó 1.200 millones de bolivianos para garantizar el precio a. 0,50 centavos de boliviano el pan», afirmó Flores. Explicó que esta inversión no solo se dirige al apoyo de semilla a productores de trigo y la compra del grano, sino también a la adquisición de harina, azúcar, manteca y levadura. El objetivo es asegurar, mediante una planificación coordinada, el precio accesible del pan de batalla para la población.
En contraste con la estabilidad observada a nivel nacional, el relevamiento constató que en Santa Cruz se decidió un incremento del 100% en el precio del pan. Al respecto, Franklin Flores indicó que era responsabilidad del gobierno municipal realizar los controles correspondientes. Asimismo, señaló que los panificadores cruceños no presentaron su hoja de costos detallada, insumo por insumo, para justificar el aumento.
Flores destacó el incremento significativo en la entrega de bolsas de harina a nivel nacional. Mientras que en 2020 se entregaba un promedio de un millón de bolsas, para 2024 esta cifra se duplicó a 2 millones 305 mil, y la proyección para este año es alcanzar los 2 millones 495 mil bolsas de 50 kilos.
Respecto a la situación particular de Santa Cruz, Flores explicó que en esa región no se comercializa el pan de batalla tradicional, sino un «pan especial». Además, cuestionó el peso del pan vendido en Santa Cruz, ya que EMAPA exige un peso de 60 gramos por unidad, mientras que en la capital cruceña se ofrecerían piezas de alrededor de 30 gramos. Esta diferencia en el tipo y peso del pan habría sido un factor determinante para que los panificadores de Santa Cruz no desearan acogerse a la subvención.
